¿Quién está detrás?

Mi nombre es Iva, tengo 30 años, durante los cuales he podido terminar una Licenciatura en Publicidad y Relaciones Públicas y crear mi pequeña familia junto a mi marido Andrés y mis hijos Noa y Luca. Llevo cinco años dedicándome al Scrapbooking, que comenzó siendo un hobby y se convirtió en pasión y en estilo de vida.

Empecé con una tienda física en la ciudad de Gandía (Valencia), donde vendía material de scrap e impartía talleres presenciales. A los dos años de abrir la tienda tuve que cerrar porque no iba lo bien que me habría gustado y además en ese momento nació mi hijo pequeño Luca, por lo que mis prioridades cambiaron y decidí cerrar la tienda y trasladar mi estudio a casa, pudiendo así combinar la vida familiar y laboral en un mismo entorno. Y desde entonces me he dedicado a vender material a través de la tienda on-line y a crear contenido relacionado con el scrap en las redes sociales y especialmente en mi canal de Youtube, donde comparto tutoriales cada semana.

Durante estos dos últimos años, el canal de Youtube ha ido creciendo y a la vez la tienda on-line se ha ido perfilando, de manera que han desaparecido la mayoría de los productos de scrap (exceptuando los que considero básicos para empezar, que los podéis encontrar en el apartado de “Esenciales”) y ahora tenéis en la tienda sobre todo Kits de material que corresponden a algunos de los tutoriales que publico en Youtube. Ésta ha sido una de las principales razones por las que he decidido dar el paso de este último cambio de la web, para desvincular la idea de Scrap i Pebre como tienda on-line y relacionarla más a mi persona, Scrap i Pebre como Iva Kirilova, tallerista y diseñadora de scrap. De hecho, recientemente estoy empezando a desplazarme a varios lugares de España para impartir talleres en diferentes tiendas de scrap y estoy muy contenta con las experiencias.

He encontrado en el scrap algo que ningún otro hobby me ha dado y es la posibilidad de desconectar del mundo, los ratos que me dedico a crear mis proyectos, por eso me gusta decir que el scrap es terapia para el alma. Y lo he comprobado en los talleres que imparto. Esta actividad consigue absorber nuestra atención de manera que, si bien no soluciona nuestros problemas, al menos los aparca durante un ratito. Y lo mejor de todo es que cada proyecto que hacemos es un pequeño tesoro que guarda un trozo de nuestra vida. ¿Qué más se le puede pedir?